Productos del hammam tradicional marroquí
Tiabat es el nombre que reciben esas mujeres presentes en los hammams que conocen a la perfección el hammam tradicional marroquí, que te ayudan con la exfoliación y que cuidan de ti durante toda la experiencia.
En Marruecos la tradición sigue vigente, aunque cada familia marroquí tenga un cuarto de baño moderno. No es raro ver a un grupo de mujeres con un cubo lleno de los productos de belleza imprescindibles del hammam. Entre ellos están el jabón negro natural marroquí y el guante exfoliante Yacout. También pueden llevar consigo ghassoul natural en polvo para la piel y ghassoul con siete plantas marroquíes para el cabello.
Usar el jabón negro natural de Marruecos
En el hammam está la Tiaba, que puede ayudar en todas las etapas del proceso. Después de humedecer la piel, aplica sobre ella el jabón negro natural de Marruecos. Antes de dejarlo actuar unos minutos, realiza unos suaves masajes circulares. Este jabón negro natural de hammam a base de aceites de argán y de oliva permite una limpieza natural y suave, sin sulfatos.
Frotar con el guante exfoliante Yacout
El guante de exfoliación entra en juego después de dejar reposar el jabón negro sobre la piel. Hecho con materiales muy suaves para la piel, la exfolia sin agredirla. El guante exfoliante y el jabón negro son los productos de un hammam tradicional marroquí logrado. Los encontrarás en nuestros estuches, acompañados de ghassoul natural de Marruecos.
Las salas del hammam tradicional marroquí
El hammam tradicional marroquí se compone de 3 a 4 salas, cada una con una temperatura diferente. La primera suele ser la de temperatura más baja, mientras que la última puede alcanzar los 40 °C. Las Tiabat traen el agua, exfolian a mujeres y niños y velan por el buen funcionamiento de este lugar mágico.
Inspirado en los baños de la Antigüedad griega y, según la Historia, el profeta de los musulmanes Mahoma desarrolló el hammam unos 600 años después de Jesucristo. Este baño de vapor adquirió un significado religioso, simbolizando la purificación del cuerpo en el islam. Desde muy pequeños, los niños acompañan a sus madres al hammam. Este espacio forma parte integrante de la vida social. Según las Tiabat, la sensación de pureza y bienestar que aporta este baño es excepcional, hasta el punto de que lo apodan «el médico silencioso».
Los beneficios del hammam marroquí son evidentes y los alaban tanto la población local como los extranjeros. En efecto, después de cada sesión la piel está más lisa y ligera, y una se siente como «aireada».
